domingo, 8 de enero de 2012

LIII. Desde el corazón

Quienes me conocen ya saben como pienso y huelga ahondar más en eso. Saben quién soy y de dónde vengo. A veces fui injusto con la gente que conocí cuando viví más arriba de la Puebla de Don Fadrique. Los metí todos en el mismo saco y, realmente, tengo que decir que no me gustaría plantar alcachofas del Ebro hasta la Jonquera, como he dicho en muchas ocasiones. No todos merecen un trato así. Hay gente que merece la pena y con creces, por quienes merece la pena guardar un respeto y un signo de admiración.

En estas fiestas navideñas he pasado una semana por aquellas tierras de Dios - aunque de Él reniegan la mayoría - y me he encontrado nuevamente con un elenco de amigos que, sin pensar ni compartir un ápice de mis ideales, me quieren y me defienden a capa y espada. Para mí eso no tiene nombre. Eso es la amistad. Por eso quiero ofrecerles unas líneas de agradecimiento a quienes, tras este periplo en Granada, a lo que yo llamo cariñosamente como mi exilio político, han seguido estando ahí, a las duras y a las maduras y nunca se apartaron de mi camino. Eso demuestra que no todos los catalanes son como dicen que son, sino que los hay que merecen la pena y con creces. El problema está, como en todo, en cuatro pelagatos que arman jaleo y le crean mala fama al resto. ¡Siempre pasa igual!

Antes de ponerme a escribir estaba cuchicheando por el perfil de una persona a la que considero amiga y da gusto, aunque resulte irónico, ver cómo la gente sigue igual. Tan roja como siempre. Decía aquel que quien no es de izquierda a los 20 no tiene corazón y quien a los 40 lo sigue siendo es que no tiene cabeza... yo es que siempre he sido muy racional, ¿saben?. El problema de esto es cómo hay gente, casi enferma, que aborrece algo que no conocen siquiera. Hablan de España como si la conocieran y lo más que han pisado ha sido el tranco de su casa. Ni han salido de su pueblo ni han visitado las maravillas que hay en la geografía española. Insultan con su demagogia al sentido común, a la historia, al arte, a la cultura en general. Pero les da lo mismo. Eso, señores, es lo que me da miedo de Cataluña. Cómo una parte de ese jovent que ellos ensalzan se yerguen en la vida con una metástasis cerebral sin solución ni enmienda. Han sido criados y alimentados bajo el odio y el rencor, bajo la estulticia de quien vive toda su vida recluido en sus propias fantasías, quimeras e ilusiones. Viven del día aquél en el que perdieron el juicio, alimentando insanamente a una sociedad débil, sin principios, sin moral y sin conciencia de los símbolos y de los elementos antropológicos más elementales del ser humano.

Cuando leo esas arengas hispanofóbicas, esos mensajes viperinos a través de música, literatura y poesía sólo consiguen estremecerme hasta lo más profundo y en hacerme pensar cómo pude convivir durante 19 años bajo esa realidad. A veces sólo queda una alternativa, volver a ir a Cataluña, rodearse uno de sus amigos y ver cómo no es oro todo lo que reluce. Como esa chusma no lo es todo, aún queda gente tolerante, gente que sin compartir tus ideas te quieren y tú les quieres a ellos por como son, sean del credo que sean, a pesar de viváis en dos realidades distintas. A día de hoy, cuando vea a esa gente culturalmente impedida y privada de juicio sólo me quedará apiadarme de ellos y esperar en su propia felicidad, puesto que si ellos bajo su ignorancia corrompieron las entrañas de una sociedad cívica - como Cataluña siempre fue - más tienen ellos que lamentar, por el odio que todos les tienen, que yo mismo, que vivo en una tierra que sólo espera ser feliz en un mundo más justo, que sólo busca la paz y no le importa estar con otros pueblos juntos y por ello, nunca perdieron ni perderán su identidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

LII. Los "Kikos" están de enhorabuena

Acabo de leer la prensa digital y sin duda al conclusión que saco, al margen de que Mariano Rajoy sea el nuevo presidente del gobierno de España o que hayan sacado el tráiler de El Hobbit, es que los "kikos" están de enhorabuena. Sí, no me cabe duda. ¿Por qué dirán ustedes? Pues sencillo. La solemnidad de las celebraciones religiosas peligra y eso les gusta. Esa tradición ancestral de usar incienso en las eucaristías puede tener los días contados y los cofrades llorarán desconsolados ante el olor angelical de la Semana. El Tres Reyes podría quedar sólo en nuestra retina y conservar su fragancia en la memoria de nuestros aromas. Se puede acabar el chollo del incienso y los neocatacúmenos deben estar frotándose las manos. Por fin ese olor que para ellos es alcanfor de sacristía puede quedar desterrado, en pos de..a saber qué. Y eso que, señores, esto es lo que nos cuenta el ABC en su versión digital:

Incienso, oro y mirra para el Mesias, reza la tradición. Gaspar es el Rey Mago encargado de ofrecerle la fragante resina al Niño Jesús. Pero si los augurios no cambian, lo que sí cambiará será la historia: «La producción de incienso está condenada», alerta un grupo de científicos en la revista británica Ecological Society's Journal of Applied Ecology.
«Dentro de cincuenta años, el número de Boswellias, los árboles de los que se extrae el incienso, podría reducirse un 90%. Y dentro de 15 años, su población se reducirá a la mitad», asegura Frans Bongers, de la Universidad Wageningen (Países Bajos).

Ecologistas etíopes y holandeses han basado su cálculo en un estudio con 6.000 árboles del género Boswellia que les han trasladado dos años al noroeste de Etiopía, en áreas próximas al nacimiento del río Nilo Azul. Los científicos aseguran que el árbol Boswellia está desapareciendo de manera acelerada debido a dos motivos, principalmente: 1) están siendo expulsados por otras especies de rápido crecimiento; 2) los ejemplares más jóvenes, además, están siendo devorados por los animales, los incendios y los ataques de insectos. El árbol Boswellia es un pequeño árbol caducifolio que crece en las tierras secas de África -desde el norte de Nigeria hasta las tierras altas de Etiopía y Eritrea- y la penísula arábiga. Los expertos han pedido a las autoridades locales que centren sus esfuerzos conservacionistas durante la próxima década en esta variedad, a fin de poder revertir su situación de amenaza.

Fuente. ABC

sábado, 17 de diciembre de 2011

LI. Adivina, adivinanza

El uno imbécil, el otro memo

e inútil resulta el de enfrente;

estúpido aquél hasta el extremo

el que menos, bobo y repelente.


Abejas de colmena sin sentido

sumisas que agachan la cabeza,

felones que felan divertidos

esperando más gloria, más grandeza.


Alegres en su mundo de alcanfores

adulan a herejes y a blasfemos,

que aún damas se visten de señores,

y hablan en su día echando fiemos.


Profanan con su vida la cordura,

insultan con sus actos a la gente:

o bailas al son de la tonsura

o miran con gesto displicente.


Conjura de los necios que triunfante

se cuelga medallas y divisas

y hablan de progreso y de talante

poniendo a la Razón un cortapisas.


¡Metástasis metida en la Semana,

invento salido de un palacio!

¡Complejo de vieja sacristana,

cateta devota de Topacio!


¿De qué se trata? Uhmmm

viernes, 16 de diciembre de 2011

L. El complejo mundo de la historiografía artística

Haciendo caso de mi querido tocayo, al que aprecio y admiro, voy a intentar por millonésima vez no abandonar el blog a su suerte e intentar ser algo más constante en la publicación de entradas e ir reflejando, en medida del tiempo del que disponga, algunas de las ideas que a diario pasan por mi cerebelo. El tema está en que, entre unas y otras, siempre encuentras mejores cosas que hacer si bien, de vez en cuando sentarte a escribir es útil, te mantiene ágil en el vocabulario y te ayuda a que fluyan mejor las palabras. Pero la cuestión es otra...

Llevo demasiado tiempo dándole vueltas a ciertos planteamientos, a ver qué opinan ustedes. Si a mí se me estropea la televisión tengo que llamar al electricista, ¿no?; si caigo enfermo tengo que acudir a un médico, ¿no?; si tengo que arreglar temas financieros pido a ayuda de un asesor, ¿no?... Entonces, ¿por qué coño cuando se habla de arte nadie acude a los historiadores del arte? Por que te encuentras por la calle hablando y discutiendo de arte hasta el más paleto (que abundan) y oyes cosas que, sinceramente, claman el cielo o como diría mi profesor de filosofía, t'en fas creus! La verdad es que de un tiempo para acá creo haber encontrado la respuesta, o por lo menos un tipo de razonamiento más o menos lógico y cuerdo. España, como siempre, va con unas pocas décadas de retraso a las élites culturales europeas, e incluso siglos si nos referimos a la historiografía del arte. Cuando allí teorizaban sobre el arte, sobre la psicología del estilo, sobre las ideas estéticas aquí estábamos desamortizando conventos e iglesias y fusilando indiscriminadamente nuestro patrimonio, que es lo suyo... O sea que, la cosa viene de base. Los alemanes, por ejemplo, se tomaron muy a pecho lo del arte, nosotros sólo nos pitorreamos. Ahora ellos lo tienen como disciplina científica y aquí lo tenemos como la alternativa de la Selectividad cuando te ponen un cinco.

Ahora es cuando la gente me achaca es que eres un extremista que hay que ver las cosas de otro modo...¡Ya! El hecho de que yo asista a una clase y donde veas que la mayoría del personal que acude es por que no pasar frío en la calle, donde la gente lo único que busca es tener un título con la firma del rey (aunque sean republicanos). Y si los del pupitre están en ese plan figúrense los que están en el estrado. Mejor me callo. Pero la cuestión fondo está en la calle. ¿Qué respeto merece un historiador del arte? Una persona que ha dedicado cinco años de su vida, sino más, a formarse en lo que es ARTE, en lo que es un estilo, en las propiedades plásticas que posee, en las cualidades matéricas que le son inherentes, en la grandeza de las formas, en una serie de conceptos que por sublimes no te permiten desengancharte de ese mono que te causa. Pues en la calle cogen y, encima, se ríen de él. ¿Quiénes son los primeros? Los de las hermandades. Usted va, se presenta como historiador del arte o, en su defecto, como estudiante de Historia del Arte, y lo primero que se les pasa por la cabeza a esos dirigentes cofrades es una musaraña galopando por su masa encefálica, lóbulo frontal arriba y lóbulo occipital abajo. Y lo peor es que muchos son hasta catedráticos.

Las hermandades tienen el gusto artístico, por defenición global y exceptuando casos concretos, donde ustedes y yo sabemos. Les importa un carajo que sea una pieza del siglo XVII, atribuída a Alonso Cano, que tiene unas cualidades artísticas concretas...que ellos cogen su martillo, le clavan tres clavos y a tomar por culo la obra de arte. Les importa un pepino que sea un tapiz flamenco del XVI o que sea un barro pintado al huevo de antes de ayer, por que le dan la misma importancia: ninguna. Cómo se explican sino que esté el patrimonio de las hermandades hecho añicos, en estado deplorable y....¡cuántas cosas más! Pero la cosa no acaba ahí, más que nada por que muchas no tienen de ese patrimonio histórico, lo adquieren a día de hoy. ¿Se interesan las hermandades por un patrimonio de calidad? ¿Entienden ese concepto indisoluble de lo que es el arte, la estética y la función religiosa que desempeña? Por que no vale sacar a la calle cualquier cosa, aunque visto lo visto sí. Fruto de esa ignorancia mayúscula dejan el dinero y las decisiones en manos de incompetentes, de abnegados culturales y auténticos talibanes del arte. Se gastan fortunas en auténticos bodrios que, además, pagan a precio de oro y convencidos - por que el vendedor de la ha metido doblada - de que su nueva pieza de patrimonio es la joya de la corona. ¿Quieren hacer el favor de pedir ayuda y dejarse asesorar? Pero, por favor, no acudan a un licenciado o a un estudiante de Bellas Artes, que ellos pintan, esculpen y demás, pero no estudian Historia del Arte (sólo dan 12 créditos de los 300 que tiene la carrera). Ellos que pinten, que diseñen pero bajo las directrices de un historiador, que les diga qué es el Gótico, qué es el Renacimiento o qué es el Barroco. No que cogen y hacen lo que le sale de las narices, ajustándose a criterios imposibles y antiacadémicos por definición.

La gente critica a los historiadores del arte de no querer involucrarse en la Semana Santa, de que los historiadores del arte somos anticofrades. Mentira. Los historiadores del arte, como tales, sólo buscan la expresión auténtica del mismo, la manifestación absoluta e íntegra de los estilos, acorde a una estética y a planteamientos mucho más profundos que del tópico del ¡¡¡qué bonico, ay qué prenda!!!. Una persona que sin estudios se ponga a discutir con un especialista en arte es un atentado contra el sentido común, es como si fuesen al médico y decirles los pacientes qué tienen que recetarles. Por lo tanto, los historiadores del arte no somos anticofrades, los cofrades son, más bien, antiartísticos.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

XLIX. ¡Feliz Navidad!

En Belén nace un torero
que se llamará Jesús.
Tendrá por capa y muleta
palabras y obras de luz,
por banderilleras tres clavos
y por estoque, una cruz.

- Yo ofrezco mi zapatillas
para quien, sangre y dolor,
se irá como un maletilla,
un maletilla de amor,
por los campos y los pueblos
de la Redención.

- Yo, mi vestido de luces,
porque, de luces vestido,
dé, mientras llega su hora,
al esportón del olvido,
el vestido de amargura
con que será vestido.

- Y yo ofrezco mi montera
para el torero divino
que, ante la muerte más fiera
y ante el más alto destino,
brindará su vida entera
en una plaza campera
de trigo y paan, parra y vino.

Capa y muleta de luz,
por banderillas, tres clavos,
y por estoque, una cruz,
hoy nace el mejor torero
y se llamará Jesús.


D. Manuel Benítez Carrasco

miércoles, 6 de julio de 2011

XLVIII. El fin de curso

En las fechas que estamos ya pocos son los que aún permanecen en plena actividad profesional. Muchos ya empiezan con las vacaciones, otros ya mismo empezarán a hacer media jornada y la gran mayoría, están de vacaciones desde hace meses. Dios mediante mañana ya echo el cerrojazo al curso académico, con la última prueba ante un temario insulso pero cargado de exigencias de tipologías arquitectónicas. No es duro pero te exigen más de la cuenta, más de lo que en realidad ofrecen académicamente. No obstante, es lo que hay. Toca apechugar. No ha sido un junio glorioso sino más bien aciago. Hay gente que consigue exasperarte y hacer tirar la toalla. La competitividad tan agresiva, tan violenta y feroz que se respira llega amedrentarme en muchas ocasiones. No se qué esperan realmente de la vida pero con actitudes fascistas como las suyas, realmente, me temo lo peor.

Hay gente que va de guay por la vida. Da una imagen de feliz, de persona saludable y de buenas maneras, de conocimientos más o menos acertados pero que llevan a hablar de algo serio. A veces a esas personas, la palmadita en la espalda o el comentario inoportuno le sirven de lanza sanguinaria y de estímulo de su ego que a veces llega a límites realmente insufribles. Decía Wilde que cuanto más conocía al hombre, como ser humano, más quería a su perro. Poco a poco lo voy entendiendo. Nosotros mismos somos el mayor error que nos podemos permitir, imagínese qué error supone realmente entablar con alguien que tras apariencia amistosa tiene una mente perversa, retorcida y maquiavélica. Sólo aspira a su bien, al precio que sea, aunque el precio suponga vender al mejor postor promesas y buenas palabras. La gente es mala, es falsa. No es gente peligrosa, es gente que desde una santa Fe intentan convencerte de no sé qué y con ardides onerosas vienen a venderte una moto, la cual en muchas veces ya tienes casi comprada. Pero rectificar es de sabios. Hoyo de tierra, falso al hoyo y palazo de cal en lo alto. Enterrar a esos seres oscuros de la noche es lo más prudente. Bastantes cabrones hay sueltos como para toparte con uno y dejarle campar a sus anchas. Lástima que yo no sea tan valiente para eso, me dan menos miedo los toros por lo menos son francos y nobles. Cómo se Monge hablando de la nobleza... Anda, arrecógete la cara que te arrastra.

Ahora un "verano tranquilo y libre" por delante, con agobios, con desganas y con una tarea pendiente ante Maria José, Carmen y Luis; Antonio; y Manuel. Esperemos que con Esther no tener que rendir más cuentas... ¡Que sea lo que Dios quiera!



miércoles, 15 de junio de 2011

XLVII. El coño de la Bernarda


No sé si será el calor, las ganas de que llegue el 12 de julio o qué, pero cada vez que me siento a leer la prensa acabo con una especie de frenesí que me lleva a expeler adrenalina y ganas de escribir. A media tarde leía la edición digital de un periódico catalán - sí, soy como Aznar, en la intimidad leo y hablo la lengua de Mossèn Cinto, ¡ah, no...que también hablaba en castellano... - y se comentaba de un modo relativamente extenso la problemática que existe en el día de hoy en las inmediaciones del Parlamento del Principado. Una manada, quizá piara, de indignados, si bien los de allí serían indignats, tienen la inteción sesuda de boicotear, coaccionar, intimidar y zarandear al régiment democrático que existe en Cataluña y, por supuesto, en el resto de España. Gristo, insultos, improperios e incluso amenazas son las que esta panda de energúmenos parasitarios profieren y vociferan contra la casta política catalana.

El presidente político catalán ha insistido en el probable uso de la fuerza policial ante este tipo de altercados que insuflan el odio y la inestabilidad hacia el orden y el cual es fruto de una absoluta ignorancia, de una manifiesta incapacidad cultural, una demarcada falta de convivencia y sobretodo de un sentimiento dictatorial y fascista contra el orden moral, el orden constitucional y la armonía en la sociedad. Eslavones perdidos de una segunda generación en democracia la cual en Cataluña mantiene viva, y no saben cuánto, la idea radical de las dos Españas. Una mentalidad fraguada en el rencor, en la idea de la opresión política desde el siglo XVIII y en el odio sistemático y contraproducente contra el capital, contra la propiedad privada y contra la economía. Un sentimiento catalanista en estado puro, según ellos. La realidad, claro está es otra, sólo hay que revisar los documentos y la Historia. Esta caterva anarquista no sabe lo que quiere, a la vista salta. Gritan orgullosos Nadie nos representa, no obstante mantienen portavoces, asambleas directivas, asambleas jurídicas...una organización racional que nos entronca con un modelo de Estado moderno y contra el cual ellos mismos conspiran y se alzan. ¿Dónde está aquí la congruencia? Brilla, claro, por su ausencia.

Atentan contra la propiedad privada, asaltando inmuebles y viviendas que nos les pertenecen; conquistan emplazamientos públicos - que son de todos - y se niegan a dejar que los demás disfruten armoniosamente de los mismos, denotando un gusto claro por el totalitarismo. Se exaltan en sus voces, en sus gritos, en sus actitudes. Necesitan gritar para que los demás les oigan y crean así que en verdad son poseedores de la verdad. ¡JA!. No quieren convivir con los demás, sólo con quienes les son afines, son auténticos sectarios en los que sólo aceptan a aquellos antisistemas y que adolecen de esa falta de higiene que tanto les caracteriza. Son radicales, marginados sociales - por que ellos quieren, por supuesto - que con sus tendencias de moda, con pelos de colores, afeitados capilares, ropas raídas, malolientes y caras sucias les obligan, por sentido común, a quedar al margen de la razón y del orden moral, ético, social y cultural. ¿Quién coño va a contratar a una persona con estas pintas que incitan, irremediablemente, al desorden y a la bohemia? Reclaman libertadades para un pueblo oprimido, para una clase obrera...Estos, por supuesto, no tendrán ni idea y mucho menos los catalanes que precisamente las clases obreras españolas en tiempos similares de carestía y crisis votaron todos en masa a los ultrarrealistas y carlistas que abogaban por el Antiguo Régimen... Cataluña, para más inri, se ha asociado siempre a la élite económica, ese orgullo patrio que proclaman estos indignats de pacotilla con sus lemas indepentistas y anarquistas...primero manifiestan que sí creen en el Estado y en el orden constitucional, algo que con sus propuestas insurrectivas y anti-sistema pues dejan realmente en duda...qué ideales tienen. Retomando la idea, Cataluña es lo que es gracias a la industria, gracias a la élite económica catalana que a lo largo del XIX y del XX levantaron un territorio mísero azotado por las epidemias y las crisis de subistencia agrícola. No se piensen que era esto mucho más próspero esto antes que llegase Felipe V. O sea que defienden una Cataluña rica y plena, de fundamentos sólidos en el capitalismo pero a través de la insurrección obrera, del anticapitalismo y de la revolución popular y cultural más mugrienta posible. Claro, aquí hay un conflicto visceral de conceptos algo que nos lleva a asumir una idea mucho más interesante. Diagnóstico: complejo de nueva democracia. Quieren libertad pero no respetan los límites y los derechos fundamentales que garanticen precisamente sus libertades. Lo que yo decía, el coño de la Bernarda o como dicen por encima del Ebro, aixó és como el cul d'en Jaumet.

miércoles, 8 de junio de 2011

XLVI. Los toros como Dios manda (II)

Decíamos en la pasada publicación que todo en el planeta de los toros tenía un sentido y una importancia. Cada uno de los elementos que configuran el orbe taurino están puestos ahí con una clara intención y con un claro sentido protocolario, ahora sólo falta que sepamos valorar esos signos y darles la dimensión que requieren. La belleza y la estética de la tauromaquia no sólo se mide en una buena faena sino en algo que los taurinos llamamos ambiente. Ese pellizquito que nos emociona y nos impacienta que nos augura que en breves minutos algo importante pasa. Eso se consigue a través de la orientación de todos esos símbolos aunque a veces ante la chabacanería y la desidia lo único que nos despierta es la asolación de lo patético. Desde el alguacil hasta el arenero, pasando por los chulos, torilero, acomodadores y todos cuantos participan en la plaza deben presentar un decoro y una presencia, tanto en su vestimenta como en su actitud. La pulcritud del callejón, de los tendidos, el engalanamiento de los palcos con colgaduras o reposteros, la doma elegante de los caballos al hacer el paseíllo, la pulcritud y el enjaezamiento de las mulillas; del afinamiento y la elegancia en los toques de clarín, la armonía y la fuerza en una banda de música con un selecto repertorio musical que nos tienen que dar la dimensión de estar en una fiesta única en el mundo no en una verbena inhóspita del pueblo más recóndito de la Meseta. Aunque eso también entra en cómo va cada cual vestido a la fiesta más culta del mundo.

lunes, 16 de mayo de 2011

XLV. Los toros como Dios manda (I)

Decía Baumgarten, filósofo alemán, que la estética se define como la ciencia de lo bello, un estudio de la esencia del arte. En este planeta de los toros la esencia la pone el animal en esa danza macabra hecha sobre el ruedo. La ciencia la pone el hombre tras dos siglos de experimentación constante. Sobre esa ciencia se ha hecho un estudio paralelo que, por desgracia, en la gran mayoría de los casos es un mero trance que no tiene la importancia que debería y que enriquece la Fiesta, la liturgia taurina y el propio arte de torear. Todo en el planeta de los toros tiene un sentido, todo tiene una importancia. Paremos y reflexionemos.

Esta ciencia arranca de aquel quien materializa la esencia y la hace bella. El torero, el matador de toros, que como un sacerdote se viste de oro ante el sacrificio, no del Cordero sino del toro. Así que ni plata ni azabache, puesto que ya en época de Carlos IV de Navarra se considera a esta profesión como algo diferente y desmarcado del resto. Paquiro ya vistió de esa nobleza y comportarse acorde a su dimensión, por la que se le propuso por parte de Isabel II, inclusive, ofrecerle el Condado de Chiclana. Joselito el Gallo, Ignacio Sánchez Mejías o Manolete supieron revestir de intelectualidad en el siglo XX su profesión, desmarcando la figura del analfabetismo de los taurinos y llegando, como Enrique Ponce a asistir como invitado a la Boda del Príncipe de Asturias. Pero no todos tienen en mente esa consideración de su profesión más allá del dinero, como sitio de prestigio social y referente de cultura, elegancia y protocolo. Pasaron de ser meros pueblerinos a una élite social, cultural e intelectual que les ensalzó como figuras de la sociedad española. Para ser torero primero hay que creérselo. Hay que hablar en torero, vestir en torero y comportarse en torero. Sino volveremos a ser meros jiferos como en el siglo XVIII.

miércoles, 13 de abril de 2011

XLIV. Respuesta a "Datos que quitan el sueño"

No es la primera vez que me atrevo a sucribir cada una de las palabras y matices que ofrece mi tocayo Jiménez-Muriel en sus artículos de La alacena de las ideas. Tampoco es la primera vez que le azuzo a los cofrades cuando se lo merecen pero hoy, quiero romper una lanza y atreverme a matizar las palabras de David.

Los datos son los datos y ahí no hay nada que rebatir. Las estadísticas son clarividentes y es absurdo ignorarlas u obviarlas puesto que entraríamos en una burda patraña si nos atreviésemos a tal cosa. No obstante sí podemos, y debemos, meditar y razonar el por qué de esos datos. Analizar pormenorizadamente qué reflejan y qué justificaciones plantean al respecto para dar esos resultado y no otros. Por supuesto todo tiene una explicación y una justificación aunque a veces duele decirlo. Me he caracterizado siempre por esa sinceridad en mis palabras y sé que a más de uno - si es que llegan a leerlo - les dolerá como un tiro de sal en el pecho. De antemano mis disculpas a quienes ofenda pero es por que sabrán, aunque nunca se atreveran a admitirlo, que en parte la razón está conmigo.

Decia mi tocayo que nos gusta excusarnos sobre los datos y justificar que los cortejos paupérrimos que presentamos en ciertas hermandades es por que es tradición que sea un cortejo escueto, con una nómina de cofrades algo limitada... Eso en ciertas hermandades es una tradición y no podemos cambiarlas. Si la tradición es hacer el vago todo el año, regodearnos en la nada, tirando balones fuera y encima criticando a otras hermandades en cuestiones ajenas cuando se menciona esto no podemos hacer nada. La tradición de la vaguería, de la comodidad y del tópico de la siesta y puchero es una férrea costumbre en ciertas corporaciones que resulta prácticamente imposible de cambiar. De hecho, evadirse de esa mansedumbre y de ese letargo pesado y cansino supondría un gran esfuerzo...inclusive tendríamos que pensar en cómo atraer nuevos hermanos... ¡Ardua tarea esa con lo fácil que es no hacer nada!


La vaguería, la dejadez, la conformidad... son algunas de las características que ondean con gala en nuestras cofradías y en las que se limitan a las cuatro chuminadas de siempre para ir salvando el culo año tras año. Una hermandad, y siempre lo he defendido, es como una empresa. Ni más, ni menos. Todo el mundo es importante. Desde el director, como Hermano Mayor, hasta la mujer de la limpieza o el guatemalteco que sale arrastrando el utillaje. Todos son IMPRESCINDIBLES y todo conlleva un complejo proceso en el que engranar el trabajo común y depositarlo en una única dirección. Las hermandades deben vender un producto y el cual tiene que agradar a aquellos quienes lo consumen, si no la empresa va a pique.

Un Hermano Mayor tiene que saber coordinar, dirigir, atender, dirimir, conciliar, respetar, consensuar cada una de las peticiones, demandas o propuesta que se le hagan por el bien de todos. El Cabildo de Oficiales debe tener claro cuáles son los objetivos a conseguir: ¿quiénes somos? ¿qué queremos? ¿cómo lo queremos? ¿hacia dónde vamos? ¿por qué lo queremos? Planteadas estas cuestiones y asimiladas con profundidad podemos empezar a trabajar, mientras todo lo hecho es agua de borrajas. El Cabildo General es el encargado de dar respuesta a cada una de esas preguntas mientras que los Oficiales sólo deben buscar el camino más práctico y más eficaz de obtenerlo. Así se hace un producto.

Es cierto que hay que tener en cuenta otro tipo de factores como son la publicidad. No nos basta con tener algo sino sabemos venderlo. El sello de cada hermandad es inconfundible, o debería serlo. Esas cofradías que navegan sin rumbo, que pasan de todo y aquello cuanto lo hacen es de cualquier manera sin darle la rimbombancia necesaria y sin darle la publicidad requerida pasan inadvertidas. Se sabe que están pero no dicen nada. Dos hermandades ahora mismo son las que, sin cabida a dudas, tienen un sello más definido e inconfundible. Ambas, opuestas, llevan a gala su sello, su porte, su clase, su manera de ser. El resto, poco a poco, van adquiriendo esa necesidad de plantearse y de plantearle al mundo que aquí estamos y esto es lo que os ofrecemos.

Mas se me hace necesario que dentro del ámbito de concienciación que tiene Granada al respecto de estas cuestiones cofrades es poco o limitado el alcance que tienen las hermandades para comunicar y saber ofrecer las grandezas que hay en las hermandades, en verdad sólo en algunas. Ahí es donde entra la Federación, la que debe saber TRABAJAR POR TODAS LAS HERMANDADES. Buscar el avance y el progreso de todas no sólo en la Pastoral, que para eso cada una tiene su Director Espiritual sino en el beneficio crematístico que asegure su progreso en el patrimonio y, con éste, un mayor foco de atención para el resto de la ciudad y, a su vez, a un mayor groso de turismo. No veo a ningún federativo machacando a la Lonja de Comercio, no veo a ningún federativo machacando a los gremios de hosteleros para que arrimen el hombro. No veo a ningún federativo llamando puerta por puerta a las grandes empresas granadinas para que suelten dinero para las Hermandades...todos esos entes privados del sector terciario sacan tajada de la Semana Santa, pero las Hermandades no ven un duro. ¿Dónde hay convenios de colaboración de estos entes para con la Federación que a su vez repercuta en las Hermandades? Deberían exigirles, por lo menos, el 1% bruto de todos los ingresos que se efectúen de Domingo de Ramos a Resurrección. A ver si ese dinero, repartido entre las cofradías no da para evolucionar... Por que me gustaría mucho ver, sin duda, a COVIRAN (Cooperativa Virgen de las Angustias) soltando guita para la Semana Santa de Granada en vez para el Carnaval de Cádiz...

Resumiendo. Las hermandades necesitan del dinero para progresar en cuanto a enseres, calidad de los mismos, adquisición de patrimonio y cuestiones afines pero sin un planteamiento sólido de trasparencia, de colaboración y de democracia es imposible que una Hermandad progrese. Sino vean ustedes mismos al ritmo que van los cortijos...